domingo, 7 de agosto de 2011

Guarda y custodia


Enseño a mi hijo a comer despacio

no me preocupa que se atragante

sino que queden en el olvido para él

los primeros sabores

le pido cuando está lleno de temor

que me mire al centro de los ojos fijamente

¡Mírame!, ¡Mírame!

le digo -como las demás mujeres-

bájate de ahí

no rompas las matas

no me sueltes

mi hijo podrá detenerse en el gusto

en los primeros sabores

podrá detenerse en la contemplación

espero sepa decirlo casi todo

sobre primeros amores

Golpes de sol



A Raymond Osuna,

¡Tiempo sin verte, pelinegra!

¿Cuánto tiempo tenías tú sin verla a ella?

te robó

aunque le hayas coqueteado

te robó

recuerdo tu andar

lo que es ser rebelde

a los trece

Doctor, usted no sabe

lo que es tener trece años

hoy trece años después

alguna tragedia

o persecución

te llevó al caudal más oscuro

de nuestra ciudad

¿Qué hiciste para que te llevara hacia

una senda maloliente?

La coronación de tu vida

el último punto

el término

en lo más oscuro de todos nosotros

y yo pretendiendo hacerte un poema

cuando ya los poemas no aguantan

ni orine

ni semen

ni mierda

¡Vete con ella!

ya no hay otra posibilidad

pero búrlate de ella

dile que yo no te voy a recordar

ni sucio

ni perdido

ni muerto

que te quedas ahí

en el primer recuerdo

caminando por la avenida

en sentido opuesto a mí

disuelto en golpes de sol.


(Cerca del mar, 5/8/11)

sábado, 30 de julio de 2011

Viajes

Son incontables

los pasos recorridos

serena en lo onírico

queda en la palabra.

Transcurso

Volvieron las gigantescas olas

esta vez movidas por un barco

también de proporciones inmensas

se daba la gran crecida del mar

negro y azul profundo de noche

nuestra casa de cristal

recibía una y otra vez

todos los embates


mis hijos aparecían

unas veces con extremidades

y otras sin ellas.