viernes, 8 de agosto de 2014
martes, 15 de julio de 2014
The Teacher & The Bull
"It is in captivity — ringed, haltered, chained to a drag. The bull is godlike".
William Carlos Williams
Let me tell You, in a very
short story, why I write.
I took my
four-days-ago-nine-year-old-son
to my Poetry class. Yesterday.
He makes his best to know
who the hell “Paquirri” was
among other complicated
things about The Bulls.
-The Bulls
you know,
are complicated animals-.
My son made it through the
whole class.
At the end of it my teacher
asked:
-“Aryam, Could you get the
readings?”
I said: -“Yes”. And also
thanked him.
-“Is that your son?” and my
son gave a nice handshake to him while pronouncing all his heir by the
syllables of his three elegant Egyptian names.
-For the sake of the Story
I’m gonna have the rest
deleted
for more than three
witnesses.-
I just realized two things
which
I consider fundamental now:
You never said my name out
loud.
(Do you know my last name?)
Never mind.
Anyway, you never did.
domingo, 6 de julio de 2014
lunes, 30 de junio de 2014
martes, 13 de mayo de 2014
jueves, 3 de abril de 2014
sábado, 29 de marzo de 2014
Symmetry of the Snowflake
The habit of trying to be aware
has been pillar of my natural way of thinking
I just take my time
I tend to be aware too late!
for I never touched such cold hands
(those of the people you like)
I guess you never really were aware of how I accidentally
disguised on your own landmarks
This is a loss-loss situation.
I was pushed into the coldness
Though I tried
You never got to know me.
domingo, 23 de marzo de 2014
martes, 11 de febrero de 2014
La súplica
En el nombre de Dios, El Misericordioso, El Compasivo. Digamos que, si
mi corazón antes hubiese tenido voces más claras, yo habría dedicado mi estudio
a otro tipo de conocimiento. Probablemente, me hubiese inclinado por el estudio
de las matemáticas o de la teología. Ahora que vivo estos días, me resultan
éstas formas más claras de experiencia mística. Digamos que, en todo tu cuerpo
se expresa el conocimiento de la humanidad (La perfecta creación de Dios) que
es, a la vez, conocimiento divino. Bajo el velo de mi propia condición humana,
no tengo formas siquiera imaginadas, sintetizadas o pretendidas para comprender
los conocimientos de Dios. Mi memoria, humana también, no puede recrear a
partir de un único pensamiento las formas de todo tu cuerpo. Así, un día, en un
pensamiento contengo, no el color exacto ni la textura, sino los sonidos ( como
de piel felina que se extiende cual trueno sobre la espalda de un Rey) que
hacen mis manos mientras pierdo mis dedos entre tu cabello espeso. Otro día,
recordaré el movimiento que hace la cima de tus labios cuando cuentas
historias, eslabón a eslabón, perfectamente armadas. De ellas no alojaré
sonidos particulares sino colores bellos en una cinemática constante. Algún
otro día, acariciaré tus muslos con mis mejillas; ojos cerrados, tranquilidad;
volver casi muerto de la batalla acostado sobre un un animal bravío. ¡Alas de
tempestad, si la gente entendiera!
Nada de esto me importa, cuál caso tendrá la memoria el día que lea
[Wa
'Idhā Sa'alaka `Ibādī `Annī Fa'innī Qarībun 'Ujību Da`wata Ad-Dā`i 'Idhā Da`āni Falyastajībū Lī Wa Līu'uminū Bī
La`allahum Yarshudūna]
hacia el
verso número 186 del Libro Coránico de la Vaca, frases que rezan que: Allah
responderá al que lo llama inmediatamente. Leeré muchos versos que dan garantía
a éste y a todas sus generaciones por venir frescura en sus ojos.
He visto,
más de una vez en tus ojos con mucho dolor, una de las formas literarias del Corán
que mejor expresa los estados de angustia, sufrimiento e intranquilidad: La
tibieza en los ojos. Tanto dolor, en algún lugar de mi memoria donde he
confinado a las bestias de mis temores, no habría valido la pena si con tu
recuerdo no se disipasen y sobreviniera inmediatamente la respuesta y la paz
garantizada a todas mis generaciones por venir. Allah responderá al que lo
llama inmediatamente.
Tus ojos, como mis letras pobres, me elevan
en el conocimiento de saber que no sé nada. Que puedo no tener lo más parecido
a una vida mística, pero que, sin duda alguna: Tras una mirada tuya he sabido
de Dios todo lo que quiso que yo supiera. Tu mirada fresca como todo el
conocimiento de Dios, El misericordioso. El compasivo.
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